Ruta por Pontevedra 9: Tramo de Aldán a Santa Marta
Puerto de Aldán
Iniciamos esta etapa en el acogedor Puerto de Aldán, un lugar perfecto para disfrutar de la gastronomía gallega. Si llegáis a esta localidad y tenéis hambre, os recomendamos probar cualquiera de sus platos locales en alguno de sus restaurantes o bares, todos huelen demasiado bien cuándo pasas por delante, no hacen fácil la elección.
Aldán, conocida por sus numerosas y pequeñas calas de arena fina y aguas azuladas, es un rincón especial de la costa pontevedresa, que a algunos les gusta llamar «Galifornia» por su belleza única.
Es muy importante iniciar esta ruta con la marea baja, ya que recorreremos casi toda la costa caminando por la arena de la playa y subiendo por las rocas que separan unas playas de otras. Este tramo es muy entretenido y os aseguramos que no os aburriréis. Sin embargo, os advertimos de no realizarlo bajo la lluvia o con el suelo mojado, ya que podría ser un tanto peligroso.
A medida que avanzamos, la Ría de Aldán se va abriendo ante nosotros, mostrándonos sus múltiples calas de aguas no tan frías y de una serenidad cautivadora. Al llegar a Punta Couso, nos encontramos con un paisaje agreste y espectacular. Este punto marca el fin de la Ría de Aldán y el inicio de nuestra ruta hacia el oeste, bordeando la costa hacia Donón.
Punta Couso
En este tramo, encontraremos un pequeño sendero que rodea Punta Couso. Si tenemos suerte, podríamos cruzarnos con Jacomina Kistemaker, la holandesa que dirige un centro de terapias de sonido con cuencos tibetanos y gongs chinos, quien también guía a sus visitantes por estos parajes naturales como parte de sus tratamientos. Al pasar por aquí, podemos disfrutar del entorno natural, aunque la misteriosa tienda india en medio del bosque propiedad de Jacomina seguramente llamará vuestra atención.
Jacomina Kistemaker
En su taller tibetano
Tienda india en el bosque
Propierdade de Jacomina
Nuestro siguiente destino es el Faro Punta Couso, otro faro de la Costa da Vela que ofrece unas vistas impresionantes. Aunque el acceso principal al faro es privado, existe un camino alternativo que nos permitirá llegar sin problemas. Una vez allí, podremos para a contemplar la majestuosidad del Atlántico y meditar un rato sobre la historia de esta costa.
Continuando por la Costa da Soavela, llegamos al Castro de Donón, un lugar cargado de historia donde antaño los celtas ofrecían aras al dios Bero Breus para asegurar una buena travesía. Desde aquí, las vistas de las Islas Cíes y la Costa da Vela son simplemente espectaculares, especialmente si el tiempo está despejado.
Faro Costa Vela
Castro de Donón
Caracola de Donón
Faro Cabo de Home
A medida que descendemos hacia la escultura de la caracola de Donón, podemos llegar a sentir cómo la naturaleza y la historia se entrelazan en cada paso. Al llegar a la Playa de Melide, nos encontramos con el Faro de Cabo Home, que marca el final de la Ría de Vigo y el comienzo del vasto océano Atlántico. Aquí, las vistas son incomparables: las Islas Cíes, la Costa da Vela y el inmenso horizonte marino se presentan como un premio por nuestra travesía.
Siguiendo los pequeños senderos que los pescadores y percebeiros han trazado con el tiempo, nos dirigimos al Faro de Robaleira, un faro pequeño pero llamativo por su color rojo. A pocos metros de allí, se erige una cruz dedicada a Pepe Ruiz, un marinero que perdió la vida faenando en estas peligrosas aguas. Este faro es un recordatorio del carácter agreste y a la vez fascinante de esta costa.
El último faro en nuestra ruta es el Faro de Punta Subrido. Desde aquí, podemos contemplar las Islas Cíes en todo su esplendor. A medida que nos acercamos a la Punta Fusiño, encontramos la antigua fábrica de salazón de Fusiño, un vestigio de la historia marinera de la región.
Finalmente, llegamos a la Playa de Barra, famosa por su naturaleza nudista, y a la Playa de Viñó, ambas parte de la Ensenada de Barra, formada por cuatro playas en total. Aquí, la sensación de libertad y conexión con la naturaleza es inigualable.
Nuestro recorrido por la Costa de Cabo Home nos lleva a las playas de Liméns y Santa Marta, dos joyas separadas por rocas, que nos recuerdan lo difícil que es elegir una sola playa en Galicia cuando todas ellas ofrecen su propia belleza.
Punta Subrido
Playa de Barra
Playa en Nerga
Así finaliza esta etapa en el pueblo de Nerga, junto a la Playa de Santa Marta, donde podemos descansar y reflexionar sobre la increíble diversidad y belleza de la costa gallega. Este recorrido nos motiva a seguir explorando, sabiendo que cada etapa ofrece nuevas maravillas por descubrir.
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Otras etapas de la Ruta
- Etapa 1: Catoira a Vilanova de Arousa.
- Etapa 2: Vilanova – A illa de Arousa.
- Etapa 3: A illa de Arousa – Cambados.
- Etapa 4: Cambados – Vilalonga
- Etapa 5: Vilalonga – O Grove
- Etapa 6: O Grove – Sanxenxo
- Etapa 7: Sanxenxo – Marín
- Etapa 8: Marín – Aldán.
- Etapa 10: Santa Marta – Santradán.
- Etapa 11: Santadrán – Pontesampaio
- Tramo 12: Pontesampaio – Vigo
- Tramo 13: Vigo – Baiona
- Etapa 14: Baiona – Oia
- Etapa 15: Oia – A Pasaxe